Territorios Palestinos

Territorios Palestinos es una de las denominaciones que recibe el territorio formado por las regiones de Cisjordania (5640 km² de superficie terrestre y 220 km² del Mar Muerto) y la Franja de Gaza (360 km²), que formaban parte del Mandato Británico de Palestina hasta 1948 y que fueron conquistadas, ocupadas militarmente, y administradas en consecuencia por Egipto y Jordania (en 1948) y por Israel (desde 1967) como resultado de su victoria en la Guerra de los Seis Días. En 1994, conforme a los acuerdos de Oslo entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Gobierno de Israel, se creó la Autoridad Nacional Palestina, la cual fue designada para controlar tanto la seguridad como la administración civil en las áreas urbanas de los territorios y la administración civil en las áreas rurales. En 2005 Israel se retiró de la Franja de Gaza y, como consecuencia, la administración de dicho territorio pasó de facto a la Autoridad Nacional Palestina.
En la actualidad con esta denominación se suele referir a los territorios gobernados por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), aunque puede también incluir todo el territorio de la Franja de Gaza y Cisjordania. La denominación no incluye los Altaos del Golán (reclamados por Siria), ni las Granjas de Shebaa (reclamadas por Líbano y Siria), ni la península del Sinaí, conquistada por Israel en 1967 y devuelta a Egipto en 1979 tras el Tratado de paz israelí-egipcio.
Esos territorios podrían constituirse en un futuro en un Estado independiente. La ANP reivindica Jerusalén Oriental como su capital aunque, al ser excluida de los acuerdos de Oslo, llevó a la ANP a situar los ministerios y órganos de gobierno en Ramallo, próxima a Jerusalén, y en Gaza.
Terminología
El grueso de los Estados miembros de la ONU considera que estos territorios están bajo un régimen de ocupación militar. Por ello, la ONU los denomina con el término “Territorios Ocupados Palestinos” (así lo ha hecho, por ejemplo, en la resolución 242 del Consejo de Seguridad, aprobada en 1967 por unanimidad). Según el criterio de Naciones Unidas, este término designa una única entidad política, compuesta por dos territorios físicamente separados (Franja de Gaza y Cisjordania) y de los que Israel deberá retirarse bajo un tratado de paz que garantice también su seguridad y el "derecho a vivir en paz bajo unas fronteras seguras". El tratado de paz entre Israel y Jordania de 26 de octubre de 1994 también habla de "gobierno militar israelí", refiriéndose a Cisjordania. Lo mismo dice el párrafo 78 de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre el muro de seguridad de 9 de julio de 2004. Para la CIJ, la creación de la Autoridad Palestina no ha modificado la situación de ocupación por parte de Israel. En 2005, Israel desmanteló sus asentamientos en la Franja de Gaza, en una decisión sin precedentes llamada Plan de retirada unilateral israelí o "Plan de desconexión". No obstante, Israel se reservó el derecho a efectuar operaciones antiterroristas, como fueron por ejemplo los bombardeos aéreos e incursiones terrestres del verano de 2006 (Operación Lluvia de Verano), en represalia por ataques terroristas. Además, Israel sigue controlando el movimiento de mercancías y personas en las fronteras.
Por su parte, Israel los denomina «territorios en disputa», pues el estatus final de esos territorios así como sus fronteras definitivas, según diversas resoluciones de la ONU y la Hoja de ruta, deberá ser decidido en un acuerdo entre ambas partes en conflicto. El punto de vista israelí considera que la expresión "territorio ocupado" condiciona el debate, no se emplea en casos análogos (como el Sáhara Occidental, el Norte de Chipre, la isla de Zubarah o las Islas Kuriles) y no se adecua al derecho internacional (donde esa expresión se limita a territorios que hayan contado con soberanía previa). En esa definición de «territorios en disputa», Israel excluye los principales asentamientos construidos en Cisjordania y Jerusalén Oriental, puesto que son considerados por Israel como parte integrante de su territorio nacional.
Aunque desde los medios de comunicación se suelen utilizar los términos «Territorios Palestinos», «Territorios Ocupados», o simplemente «Palestina» como si fueran sinónimos, conviene aclarar lo siguiente:
- El término «Territorios Ocupados» (que algunos suelen utilizar) es un término confuso ya que, usado en el contexto de la región, puede referirse a dos realidades territoriales distintas: los Territorios Palestinos, o bien los territorios ocupados por Israel durante la Guerra de los Seis Días de 1967. La confusión se debe a que en el transcurso de esta guerra Israel no sólo conquistó los Territorios Palestinos, sino que también conquistó Jerusalén Oriental y los Altos del Golán, los cuales incorporaría a la administración israelí en 1981, siendo una extensión territorial reivindicada por Siria, excepto las granjas de Shebaa que son reivindicadas por el Líbano.
- El término «Territorios Ocupados Palestinos» incide en la administración israelí de Cisjordania y la Franja de Gaza desde 1967, aunque desde septiembre de 2005 (con la aplicación del Plan de retirada unilateral israelí en la Franja de Gaza), el término no refleja toda la realidad de los territorios.
- El término «Palestina» puede también resultar confuso porque históricamente, sobre todo con anterioridad a la creación del Estado de Israel, ha designado una región geográfica sin límites precisos, conocida también como Tierra Santa, como provincia del Imperio otomano y finalmente como Protectorado británico, y que incluiría además de los Territorios Palestinos, el espacio que actualmente ocupa el Estado de Israel y Jordania. Por último, sectores extremistas árabes llaman Palestina también al territorio del actual Estado de Israel, además de la Franja de Gaza y Cisjordania.
- El término «Territorios Liberados» es utilizado por algunos sectores nacionalistas de Israel para referirse a los territorios que fueron conquistados por este país durante la Guerra de los Seis Días de 1967. Dichos sectores creen que los territorios de Gaza, Judea y Samaria son parte integral del Estado de Israel por razones históricas, morales y religiosas, y deberían ser anexados por el mismo.
Historia
Tras la derrota del Imperio otomano en la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones otorgó el Mandato sobre la región de Palestina al Reino Unido, en la Conferencia de San Remo (1920), celebrada en Italia. El territorio a administrar incluía todo lo que es actualmente Israel, Cisjordania con Jerusalén Este, la Franja de Gaza y Jordania.
En 1943, un 6% de la superficie del Mandato británico (que incluía a la actual Jordania), aproximadamente 1.514.000 dunams, era propiedad judía. En 1945, el yishuv contaba con 579.000 habitantes, el 31,5% de la población palestina, «un pequeño pero sólido cuasi-estado». En 1946, la mayor parte del Mandato Británico de Palestina (unos 90.000 kilómetros cuadrados al este del río Jordán, el 77% del territorio total de la región) fue destinada a la creación de la entidad árabe de Transjordania. En 1947 la ONU aprobó el Plan de Partición de Palestina, que proponía su división en dos Estados, uno árabe y otro judío, otorgando aproximadamente la mitad de la tierra a cada uno. A la comunidad judía, con alrededor de un 30% de la población, le adjudicaba el 55% del territorio (si bien el 45% correspondía al desierto del Néguev), y a la árabe, con el 67% de la población, el 45% restante. La división establecía dos Estados troceados en porciones apenas unidas: sin homogeneidad territorial y en el caso judío con el 50% de población árabe, dejó disconformes a ambas partes.[cita requerida] Sin embargo, en opinión de Fraser (2004) «la opinión del sionismo desde 1937 acerca de la partición no había sido consistente, algunos viendo la partición como la única forma de conseguir la construcción de su Estado, otros considerándola una traición al sueño sionista». En cualquier caso, los judíos aceptaron el Plan y los árabes lo rechazaron de plano.
En 1948 finalizó el Mandato Británico, e inmediatamente después David Ben-Gurión proclamó el Estado de Israel en el territorio asignado por la ONU un año antes, con la oposición árabe a dicho Plan. Según Martin Gilbert, David Ben-Gurión dijo a Auni Abdul Hadi, político árabe anterior a 1948:
Nuestro objetivo final es la independencia del pueblo judío en Palestina, en ambos lados del Jordán, no como una minoría sino como una comunidad de varios millones. En mi opinión, es posible crear en un periodo de cuarenta años, si se incluye Transjordania, una comunidad de cuatro millones de judíos además de la comunidad árabe de dos millones.
Los cinco Estados árabes vecinos (Líbano, Siria, Jordania, Iraq y Egipto) apostaron por la destrucción del novel Estado judío y lo invadieron el día siguiente de su proclamación, lo que desembocó en la primera guerra árabe-israelí. En la guerra intermitente que tuvo lugar durante los siguientes 15 meses (con varias treguas promovidas por la ONU), Israel adquirió un 26% adicional del antiguo mandato británico, mientras que Transjordania y Egipto ocuparon así mismo la parte restante destinada por la ONU al Estado árabe-palestino: Egipto ocupó Gaza y Transjordania se anexionó Cisjordania y Jerusalén Este, refundando el país con el nombre de Jordania. En 1949 fue establecido un armisticio entre Israel y los países árabes que definían las fronteras del Estado judío (conocida como la Línea Verde) y que fue aceptado por la comunidad internacional.
La guerra provocó miles de desplazados en ambos sentidos: entre 600.000 y 800.000 árabes de la zona israelí fueron obligados a desplazarse a las vecinas Gaza y Cisjordania, y también a otros países árabes más alejados, dando origen al problema de los refugiados palestinos, que todavía hoy perdura. Las Naciones Unidas da como cifra oficial 726.000 personas (aunque según la terminología de la propia ONU, sólo un tercio son técnicamente refugiados ). El resto, los que se instalaron en Gaza y Cisjordania, son desplazados dentro del propio país. En la zona israelí quedaron 100.000 árabes, que adquirieron la nacionalidad israelí. En forma paralela, la población judía que habitaba en países árabes (muchos desde antes que esas tierras fuesen arabizadas e islamizadas, se vio obligada a emigrar en los años siguientes. Solo durante la década de 1950, 600.000 judíos orientales, una cifra equivalente a la de refugiados palestinos, huyeron o fueron expulsados de territorios árabes y se refugiaron en Israel donde obtuvieron la ciudadanía israelí automáticamente (véase Éxodo judío de países árabes).
En 1964 se funda en Jerusalén la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que desde 1969 sería controlada por la organización Al Fatah, dirigida por Yasser Arafat. En sus estatutos fundacionales, en el artículo 24, la OLP declaró no reclamar soberanía alguna sobre el territorio de Cisjordania, "perteneciente al reino Hachemita de Jordania" y la Franja de Gaza. Postura que cambia radicalmente en los planteamientos posteriores a la ocupación israelí de 1967. Hasta entonces, los árabes no se llamaban a sí mismos palestinos, sino jordanos o árabes, y fue el nacimiento de la OLP el que desembocó en la reivindicación de una Nación Palestina soberana (en 1956, Ahmed Chuqueiri, futuro presidente de la OLP, afirmaba «que Palestina no es más que Siria del sur». ). En 1974, la OLP sería reconocida por la Asamblea General de las Naciones Unidas como la representante del pueblo árabe palestino.
En 1977, uno de los líderes representantes de la OLP, Zuheir Mohsen comentó sobre el uso de ese nombre, por parte de los árabes que viven en la llamada "Palestina".
No existe un pueblo palestino. La creación de un estado palestino es un medio a favor de la continuidad de nuestra lucha contra Israel y a favor de la unidad árabe... Pero en realidad no existe ninguna diferencia entre los jordanos y los palestinos, los sirios y los libaneses. Todos nosotros formamos parte del pueblo árabe. Solamente por razones políticas y tácticas hablamos de la existencia de una identidad palestina, ya que está en el interés nacional de los árabes el oponer al sionismo una existencia separada de los jordanos. Por razones tácticas, Jordania que es un estado con fronteras fijas, no puede reclamar a Haifa y Jaffa. Yo como palestino, por el contrario, puedo reclamar Haifa, Jaffa, Beersheba y Jerusalén. Pero en cuanto se hayan restablecido nuestros derechos por la totalidad de Palestina, no esperaremos un minuto más para la unificación de Jordania y Palestina.
En esta tierra vivían árabes que mayormente provenían de Siria y Jordania, pero también judíos. En este sentido, también los judíos son palestinos. Por eso en su tiempo la Primera Ministra Golda Meir dijo: "Yo también soy palestina."
También fue Golda Meir quien dijo: "Recién podremos tener paz con los árabes, cuando estos amen más a sus hijos de lo que nos odian a nosotros."
Durante la Guerra de los Seis Días, en 1967, Israel conquista la Franja de Gaza a Egipto, y Cisjordania y Jerusalén Este a Jordania, que previamente había anexionado este territorio (siendo reconocida la anexión por Pakistán y el Reino Unido), junto con los territorios sirios de los Altos del Golán y la península egipcia del Sinaí.
Egipto renunció a sus demandas sobre la Franja de Gaza en 1979, mientras que Jordania hizo lo propio con Cisjordania en 1988. Como resultado, un tratado de paz se firmó el 26 de marzo de 1979 entre Egipto e Israel, y un tratado de paz israelí-jordano se concluyó el 26 de octubre de 1994. Siendo estos dos países los primeros en firmar la paz con su vecino y reconociendo a Israel como país soberano.
Desde 1967 Cisjordania y la Franja de Gaza se encuentran bajo ocupación militar israelí, tras la Guerra de los Seis Días, mientras que Jerusalén Este fue anexada por Israel al mismo tiempo que reunificaba toda la ciudad proclamándola capital indivisible del Estado de Israel mediante la Ley de Jerusalén.
En 1991, en la Conferencia de Paz de Madrid, comenzaron las negociaciones de paz que deberían haber culminado con la creación de un estado árabe en la Franja de Gaza y parte de Cisjordania. Las negociaciones llevaron a los Acuerdos de Oslo de 1993, a partir de los cuales Israel comenzó una lenta retirada de los territorios ocupados, básicamente de los centros de población, transfiriendo la responsabilidad a la Autoridad Palestina.
El lento avance del proceso de paz se vio frenado en el año 2000, con la eclosión de la segunda Intifada, justo en el momento en que las posiciones negociadoras de Israel habían alcanzado su máximo histórico. En los medios israelíes predomina la versión que atribuye el comienzo de esta Intifada a la negativa del líder palestino, Yasir Arafat, de aceptar la propuesta del primer ministro israelí, Ehud Barak, que ofrecía el 95% de los territorios en disputa, aunque las fuentes palestinas y los analistas de los medios de comunicación internacionales atribuyeron el origen de la revuelta a que Ariel Sharón, junto a cientos de policías, visitase la zona exterior de la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa de Jerusalén, algo que fue considerado por los palestinos como una provocación (pese a haber sido aceptada por el jefe de seguridad palestina en Cisjordania, Jibril Rajub). Una comisión internacional gestionada por la ONU y encargada por las partes, la Comisión Mitchell, determinó que «la visita de Sharón no causó la Intifada Al Aqsa». En el año 2005 el gobierno de Israel promovió la retirada de su ejército y el desalojo de ocho mil israelíes tras desmantelar todas las colonias judías de la Franja de Gaza y cuatro de Cisjordania, medida conocida como el Plan de retirada unilateral israelí y que se completó en septiembre de 2005.
Organización político-administrativa
Como resultado de los Acuerdos de Oslo firmados entre el Estado de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), se estableció en el año 1994 la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Esta entidad jurídico-política fue diseñada como una autonomía transitoria, cuyo estatus final debía haberse concretado en el transcurso de los siguientes cinco años, como resultado de las negociaciones de paz entre las dos partes.
Según los Acuerdos de Oslo, la Autoridad Nacional Palestina tenía por misión ejercer el control sobre la seguridad interior y los asuntos civiles de las zonas urbanas de los Territorios Ocupados Palestinos (denominadas «Áreas A»), y el control civil sobre las zonas rurales de estos mismos territorios (definidas como «Áreas B»'). El resto de territorios, denominados «Áreas C» (que incluyen las colonias judías de Gaza y Cisjordania, la zona del Valle del Jordán y las conexiones terrestres entre las ciudades palestinas), debían estar según estos acuerdos bajo responsabilidad exclusiva del Estado de Israel.
La Autoridad Nacional Palestina disfruta de cierto reconocimiento internacional como institución representativa del pueblo palestino. Bajo el nombre de "Palestina", posee el estatus de observadora en las Naciones Unidas y recibe una financiación considerable por parte de diversos donantes internacionales entre los que se encontraban la Unión Europea y los Estados Unidos, que han bloqueado recientemente las ayudas debido a la victoria electoral de Hamás en las elecciones legislativas palestinas, ya que este grupo (considerado por aquellos como grupo terrorista) se niega a cumplir las tres demandas de la comunidad internacional: reconocer el derecho del Estado de Israel a existir, renunciar al terrorismo u otro tipo de violencia y aceptar la validez de los acuerdos de Oslo.
Derechos humanos en los Territorios Palestinos
La situación de ocupación en la que se encuentra gran parte del territorio y su estatus de nación sin estado y en proceso de independencia condiciona en gran medida, según diversas organizaciones, la vida de los ciudadanos palestinos. Esta situación ha sido denunciada por organizaciones desde diversos ámbitos: organizaciones pro-derechos humanos (Amnistía Internacional, Intermón-Oxfam, UNICEF), organizaciones y partidos políticos, entre otras. Estas organizaciones consideran que los actos cometidos por algunas instituciones de Israel como la construcción del Muro de Cisjordania, los asesinatos selectivos, la destrucción de casas y la construcción de asentamientos en Cisjordania constituyen una violación de los derechos de los ciudadanos palestinos.
Naciones Unidas mantiene una Oficina para la Coordinación de la Ayuda Humanitaria en los Territorios Ocupados Palestinos (OCHAOPT en sus siglas inglesas) que realiza periódicamente informes analizando la situación humanitaria en los Territorios.
El 5 de junio de 2007, Amnistía Internacional presentó un informe titulado Israel y los Territorios Palestinos Ocupados: 40 años de ocupación, no hay seguridad sin derechos básicos, en el que denuncia los abusos que, según la organización, se han cometido contra la población palestina desde la Guerra de los seis días.
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